Dos mecánicos del Servicio Aéreo llevan el Judo a niños mauritanos

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Varios guardias civiles pasean por una calle Mauritana. Están en comisión de servicio en el país africano. Un grupo de chiquillos, la mayoría descalzos, avanza por la calle en dirección contraria al grupo de agentes y se planta frente a ellos. Como si estuvieran sincronizados, el grupo de niños inclina el tronco hacia delante. Es el saludo propio del Judo.  El agente, maestro de los niños, corresponde con el saludo que, ante todo, significa respeto.

Este episodio es real y lo han vivido Pedro Jornet y Francisco Olivenza, dos mecánicos del Servicio Aéreo comisionados en Nuadibú, la segunda ciudad mauritana en importancia, que desde el año 2011 completan su implicación en el país dando clases a niños y jóvenes de la misión católica.

Para ellos, resulta difícil mantenerse impasible ante la realidad que les rodea, más aún cuando el desamparo se ceba con los más vulnerables, los niños y niñas. Es precisamente esa labor desinteresada, más allá de la misión encomendada, la que marca la diferencia, la que habla de nuestra humanidad y naturaleza solitaria. Su única pretensión es ofrecer un apoyo a través del deporte a estos jóvenes, un hábito saludable y que les inculca valores como el coraje, el honor, el respeto, la gratitud y la amistad. Los afanados alumnos son herederos de uno de los países más pobres del Magreb, puerto de salida de la inmigración irregular hacia Europa y motivo principal que ha traído a los agentes de la Guardia Civil hasta el lugar.

“Estos niños son hijos de refugiados. Están todos en situación de exclusión social. Cualquier iniciativa supone para ellos un gran apoyo”, explican desde el entorno de los mecánicos. La mayoría de estos niños y jóvenes no tiene acceso a la educación o formación profesional que pueda abrirles una puerta para el futuro. En ocasiones, todo lo que les queda llega de la mano de proyectos solidarios como el que se organiza en la Misión, Católica el lugar donde encontraron el Judo de la mano de Jornet y Olivenza.

Las clases se realizan en las propias instalaciones de la misión. Mantienen ocupados a los chavales cinco horas a la semana. Los guardias civiles no les han llevado solo este arte marcial, también lo necesario para practicarlo. Los judoguis (uniformes) que visten los chicos y el tatami de puzzle sobre el que practican los agarres entre sonrisas han sido donados por judokas españoles. De esta manera, los agentes crean vínculos y, sin perseguirlo, son obsequiados con la confianza de los mauritanos, contribuyendo así a la mayor aceptación de la Guardia Civil y su misión en el país.

Sin embargo, las comisiones de servicio son finitas y mantener las clases depende de su presencia en el terreno. “El mayor problema es la falta de continuidad de las clases. Solo hay dos maestros de Judo que van a Mauritania cada cuatro años. Encontrar a más guardias civiles de Judo que fueran sería muy importante para  la prolongación de las clases”, comentan desde el círculo de los judokas. Y es que con ellas han conseguido derribar barreras culturales propias del país, una república islámica donde el 99% de sus ciudadanos son musulmanes y en la que niños y niñas compartiendo una actividad deportiva podía parecer una ficción. “El principio fue difícil, pero después del primer mes los niños y niñas interactuaban entre ellos como en cualquier clase en Europa”..

Aunque ha sido su propia humanidad la que ha funcionado como motor de la iniciativa, parece obvio que la implicación con el entorno de acogida solo arroja frutos positivos a ambos lados de  la ecuación. “Con este tipo de actividades aumenta la aceptación de la institución. Podemos y debemos hacer felices a los demás”.

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2 pensamientos en “Dos mecánicos del Servicio Aéreo llevan el Judo a niños mauritanos

  1. francisco olivenza

    Tanto Pedro como yo mismo, os agradecemos que hayais puesto este articulo. Es muy importante la divulgacion y como decia una persona mas sabio que yo: Lo que no se sabe o conoce, no existe.
    Este mes de mayo ira Pedro a Nouadhibou y los niños tendran opción otra vez de disfrutar de sus enseñanzas y de practicar deporte, en este caso judo. Ojalá hubiera mas ayuda pero por el momento es lo que hay…

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    1. JUNTA DIRECTIVA Autor

      No hay porque darlas, la labor que prestais es super importante tanto a nivel profesional, como humana y a los hechos nos remitimos. Somos nosotros los que os damos las gracias por esa labor y que seguro que las personas a quien ayudais os lo agradecen con creces. Esperamos que sigais en la misma linea y que lleguen esas ayudas de las que hablas que seguro que hacen falta. Esta claro que vosotros ponéis vuestro grano de arena y bien merecido son los agradecimientos por nuestra parte y seguro que del resto de guardias civiles. Por otra parte estamos aquí para lo que necesiteis y podéis mandarnos cualquier cosa sobre el asunto para que podamos ayudar a dar visibilización a eso que no se conoce para poder mejorarlo. Un saludo compañero

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